Claudia Carrillo

Muchas veces la vida habla por sí misma, pero estamos tan ocupados que dejamos de escuchar.
En Septiembre fui operada de miomas al útero, después de un largo tiempo de revisión entre varios doctores decidi en ese momento que era lo mejor, la búsqueda de nuestr@ retoñito me ayudo a decidirme, pues los miomas estaban deformando mi utero y por lo mismo no había posibilidad de embarazo según los varios doctores que visitamos. El procedimiento fue una miomectomia, por lo que la recuperación fue larga y dolorosa, pero tranquila. Mas que el dolor me importaba que porfin la vida nos permitiría el sueño de ser padres y estaba llena de ilusión.
La operación fue “un exito”, según mi especialista, quien me atendió con mucho cariño, pero pasado los días sentí que algo no andaba bien. Despues de un par de semanas comence con bochornos, y no a sentirme muy bien, pense que era “normal” despues de lo que había sido la operación y como se revoluciona el cuerpo y las hormonas, luego de consultar a mi doc y la tonelada de examenes que me mando a hacer, llego a la conclusión que estaba presentando una menopausia precoz, y que de momento no había nada que hacer. No podía creer lo que me estaba pasando.
Me fui donde un especialista en infertilidad, quien nuevamente me envío a nuevos examenes, llegando a conclusión que en realidad lo que tuve no fue una menopausia precoz sino un fallo ovarico, que no se puede preveer y que por tanto es irreversible lamentablemente, pues había perdido casi la totalidad de mis foliculos. Estaba destrozada, porque entre los bochornos que no paraban, ni siquiera poder dormir bien de noche, los malestares generales, los dolores en las articulaciones, no importaban nada porque en realidad lo que mas costaba era asumir que por “causas desconocidas” yo no podría ser madre naturalmente y así nos explicaron.
Que se hace entonces cuando tus sueños se escapan? que se hace con toda la miel que habías cosechado por tanto tiempo… de momento sólo confiar que existe una razón, mi pareja y yo intentamos comprenderlo así, mas él que yo, pues en ese momento no tenia fortaleza para seguir creyendo.
Semanas antes del último diagnostico por medio de un especial amigo, me hablaron de un terapeuta que era muy cercano a la gente. No me anime inmediatamente pues estaba en termino de año y estaba concentrada en lo que venia, pero por alguna razón que no siempre sabemos todo te indica que debes hacer esa llamada.
No contestaba, pucha… entonces no es- pensé… y al rato recibo una llamada de vuelta, Francisco, una voz con una dulzura que no da mas espacio que a la entrega del destino.
Visite su consulta al día siguiente, que gran sorpresa me tenía la vida, Francisco, un ser lleno de paz, generosidad y amor del mas puro, que recibió y acogió mi dolor como si fuese propio.. Sentí tanta paz, que no podía mas que confiar plenamente en este ser que irradiaba calidez y amor.
Hablamos mucho rato, y me explico como trabajaba en su terapia, para recuperar lo mi cuerpo estaba abandonando. Semana a semana trabajo con mucho esfuerzo y amor, pendiente siempre de mis avances, de los resultados de los exámenes, de como me encontraba.
Al mes de terapia desaparecieron los bochornos, y hoy a los 3 meses aproximadamente, mi cuerpo esta volviendo a su normalidad, hacia meses que no tenia mi periodo, y que según el diagnostico no volvería a tener, hoy ya esta de vuelta, y para más alegría, hace un par de semanas me tomaron una muestra de examenes, sorpresa: Tengo mi estrogeno altísimo!! Que suerte no?! como diría el querido Francisco.
A los tres meses de terapia, donde se suponía no había nada esta todo en movimiento… Como no voy a tener cara de milagro?
No sabemos nunca lo que la vida nos regala hasta que un angel viene y nos toca para invitarnos a recordar como es vivir. A recordarnos, que lo tenemos todo aun cuando pareciera que la vida te dice que no tienes nada. Aun hay mucho camino que andar, pero sin duda hoy comprendo que lo tengo todo y más.. Que gracias a Francisco, mi vida hoy huele a felicidad, huele a vida, huele a amor, y sobretodo a esperanza… Porque me enseño como recuperar el sueño, como recuperar la voz que llena con tanto amor este universo que hoy soy.
Gracias Dios por estos angeles que nos pones en el camino, dale a otros como yo esta oportunidad de sanar… Gracias a Francisco por su abrazo, su luz, entrega y amor incondicional.

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