Javier Venegas

Quiero contar por qué llegué a conocer a Francisco. La razón es porque desde hace bastante tiempo que me venían pasando muchas cosas y estas siempre eran malas; siempre pasaba enfermo, con muchos dolores en distintas partes de mi cuerpo; muchos problemas en la familia, la verdad; mi vida, salud y mi amor a Dios estaban muy lejos y mal. Pero un día después de tantas cosas que habían pasado tomé la decisión de ir donde Francisco para conocerlo y pedirle ayuda, llegue donde él y me recibió con los brazos abiertos. Comencé a contarle todo lo que me estaba pasando y lo que me había pasado durante tanto tiempo y, empecé a sentir una paz y una tranquilidad en mí que me fue envolviendo poco a poco, luego pasamos a otro lugar de la casa en el cual me vi frente a un espejo y me di cuenta que estaba casi por el suelo, pero a medida que Francisco me hablaba iba levantando mi rostro y sentí de inmediato un cambio de actitud positiva ante muchas cosas, luego pasamos a una camilla, me recosté en ella y Francisco comenzó una sesión que para mí es inolvidable porque en ella sentí mucha tranquilidad, paz, armonía y sentí que mis órganos se movían, también sentí que salían una a una dos cosas desde mi cuerpo que la verdad, se me hace difícil de explicar, pero después de eso sentí un descanso tan grande!
Hablamos de la importancia del amor a Dios y desde ahí recobré mi fe en Dios, un cambio de actitud positiva, el amor a los que me rodean y bueno, hoy pienso positivo, mis dolores y enfermedades han ido desapareciendo y los problemas ya no existen, porque Dios siempre está conmigo.

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